Puse la caja sobre la cama. Y comencé a ordenar su contenido.
Discos por aquí, anotaciones por allá, objetos por otra parte, papeles a otro lado... había muchas cosas en tan poco espacio... Estuve un rato mirándolo todo aquello. Y arrodillada frente a la cama, cerré los ojos. Rápidamente los abrí, había olvidado que tenía la puerta abierta, necesitaba estar a solas con mis pensamientos y con mi pasado. Tenía que averiguar quién era realmente, lo había olvidado completamente.
Odiaba todo lo que había vivido anteriormente. Odiaba aquella vida. Era momento de volver a empezar. Era hora de demostrarse a sí misma que podía ser alguien, que se merecía ser alguien.
Era el momento de conocer el contenido de los discos. Cogí mi ordenador y empecé. El primero. Esperé. Cierro los ojos. No quiero ver qué música se escondía en él. Tenía miedo de mi pasado también. Todo aquello enterrado. Y ahora iba a saber qué era lo que tuve que esconder. Iba a ver qué desapareció de mí para poder seguir a su lado. Sin mirar le di a reproducir. Estuve casi tres años desprendida de lo que era mi vida real, mientras estuve junto a él. Y ahora, ahora puedo recordar sin miedo alguno. Y de repente, sin avisar, la música comenzó a sonar:
«I will not make the same mistakes that you did, I will not let myself cause my heart so much misery...». Sonrío. Recordaba aquella canción. Era Kelly Clarkson. Y la dejé sonar un poco más.
«I will not break the way you did
You fell so hard
I've learned the hard way, to never let it get that far
Because of you
I never stray too far from the sidewalk
Because of you
I learned to play on the safe side
So I don't get hurt
Because of you
I find it hard to trust
Not only me, but everyone around me
Because of you
I am afraid».
Puse otro. Empezó a sonar. Qué recuerdos me traía aquella música.
«I'll be the one
I guess you were lost when I met you
Still there were tears in your eyes
So out of trust and I knew
No more than mysteries and lies».
Muchos recuerdos. Todas aquellas eran palabras que me habían hecho creer en la música.
Cambio de disco. La primera canción, con un rasgueo de guitarra se me ponen los pelos de punta.
«You said the way my blue eyes shined,
Put those Georgia stars to shame that night.
I said, "That's a lie".
Just a boy in a Chevy truck,
That had a tendency of gettin' stuck,
On backroads at night.
An' I was right there beside him all summer long,
An' then the time we woke up to find that summer'd gone».
Taylor. Todo lo que me ha dado Taylor sin pedir nada a cambio. Todavía recuerdo el día en el que me compré el disco. Estaba entusiasmada. Desde el verano del 2006 cantando esa misma canción "Tim McGraw". No conocía a nadie a quien le llegaran tanto sus canciones como a mí. Pero eso me gustaba, de alguna manera me hacía sentir especial.
Cambié de disco.
«Her voice is echoed in my mind
I count the days till she is mine
Can't tell my friends 'cause they will laugh
I love a girl from senior class
I daydream through my freshman math
While she fills out her college apps
I'll show her a world where we belong
But she'll have to drive us to the prom».
Recuerdo estar enamorada de sus voces. De esos rizos del menor. Mis hermanos favoritos.
Demasiado en un mismo día. Demasiadas imágenes de mi pasado. Demasiado. Deseaba que todo aquello hubiera seguido hasta aquel momento. ¿Qué había sido de todos aquellos artistas? Seguro que ahora habría más, y su música habría cambiado. Pero ha pasado demasiado tiempo ¿seguirían juntos? Aquello era el 2006 más o menos. Tengo su siguiente disco, del año siguiente. Al igual que los demás. Uno de los últimos discos que me compré fue el de Taylor Swift, el de Fearless, y el de A little bit longer de los Jonas Brothers.
Recuerdo cantar todas aquellas canciones y otras con mis amigas. Las fiestas que montábamos para jugar al karaoke, tocar la guitarra e imaginándonos que éramos un grupo de rock femenino. Miré las fotos que dejé en un montón. Allí estábamos hace unos seis años, subidas a la cama cantando como locas. Otra: yo, tocando la guitarra en un taburete, frente a un reducido público. En esa foto yo tenía unos diez años. Yo y mis ganas de triunfar en la música. No era tarde.
Miré los papeles que tenía por allí. Estaban todas llenas de letras, frases... Cogí una de ellas y comencé a leer. Era un intentó de canción. No era horrible. Aquello era algo. Me siento en el suelo y pienso en todo aquello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario